Los angelitos de Santa Ana.
autor Cheguaco. Jose Joaquín Salazar.
En el norte de la isla se celebran desde tiempos remotos las tradicionales festividades en honor a Nuestras Se;ora de Santa Ana, madre de Maria Santisima y Abuela de nuestro Senor Jesucristo.
Entre los ancianos se escuchaba decir que los días de Santa Ana, que van del 26 de Julio al 2 de Agosto, eran de un gran movimiento en el reino del cielo, y que por tanto, coros de angelitos celestiales recorrían el firmamento entonando canticos divinos, para congraciar a la abuela del Senor de las Alturas.
Se aseguraba que se escuchaban como desprendidas de la bóveda celeste, la suave armonía de voces angelicales que inundaban los mas recónditos lugares de la isla; pero solo los oídos de niños podían escucharlos.
Y para corroborar lo dicho, aseveraban que en un pueblo de la isla, la ultima que había tenido la dicha de verlos, en el séptimo dia de la vigilia, fue una negrita bozal, esclava de una familia acomodada del lugar, quien el pleno silencio de la noche, en momentos que ni una hoja de árbol se movia, logro ver en pleno corazón del cielo y como envueltos en una débil nubecita que desprendía destellos de luminosidad, el conjunto de angelitos que batian a un solo ritmo sus alitas, encabezados por otros que llevaban trompetas y otros tocando liras, que se dirigían de naciente a poniente y se perdían en el espacio infinito.
Que la negrita, al ver todo aquello, no puso resistir la tentación y llamo a sus amos y vecinos mas cercanos y empezó a relatarles todo lo acontecido, entre la admiración de los presentes que se quedaron boquiabiertos, la negrita fue quedándose dormida al extremo que cuando se percataron ya estaba su alma fuera de este mundo.
Entonces fue que comprendieron que había sido castigada, por haber revelado el secreto que debió haberse guardado para siempre.
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